Ir al contenido
Clínica Dental Palafrugell

Primera visita al dentista de los niños en Palafrugell

6 min de lectura

Consejos

La primera visita al dentista no sirve para encontrar caries: sirve para que el niño entre en la consulta, se siente en el sillón, vea el espejo y se vaya contento. Si la primera vez que viene es porque le duele una muela, ya hemos empezado mal. Cuanto antes la hagamos y más tranquila sea, más fácil será todo lo demás. En la clínica hay odontopediatra y el ritmo lo marca el niño.

Niña sonriendo en el sillón del dentista durante una revisión de odontopediatría

A qué edad toca la primera visita

La recomendación habitual es traerlo alrededor del año de vida, o dentro de los seis meses siguientes a la salida del primer diente, y como muy tarde antes de los tres años. Parece pronto, pero en esa visita lo que hacemos es sobre todo hablar contigo: biberón, lactancia, chupete, cuándo empezar a cepillar y con qué pasta.

A partir de ahí, las revisiones suelen ser cada 6 o 12 meses según el riesgo de caries de cada niño. Los que tienen surcos muy marcados en las muelas, los que picotean a menudo entre horas o los que ya han tenido alguna caries van al ritmo más corto.

Cómo prepararla en casa

Lo que le cuentes antes de venir pesa más que nada de lo que hagamos nosotros. Háblale en tono normal, como de cualquier cosa nueva, y evita frases que le metan el miedo en el cuerpo aunque sean para tranquilizarlo.

  • Pide la cita por la mañana, cuando todavía está descansado.
  • Evita «no te van a hacer daño» y «no te van a pinchar»: le das la idea antes de tiempo.
  • No uses nunca al dentista como amenaza por los caramelos.
  • Cuéntale que le contaremos los dientes con un espejito.
  • Si tú tienes revisión, llévalo a mirar: aprenden mucho así.

Qué hacemos el día de la visita

Vamos despacio, con la técnica de explicar, enseñar y hacer: el niño ve y toca el espejo y el aspirador antes de que le acerquemos nada a la boca. Después miramos los dientes que han salido, los surcos de las muelas, cómo muerde, si el frenillo del labio o de la lengua molesta y si hay desgastes que apunten a bruxismo.

Si todo va bien, la visita termina con un cepillado y con consejos para ti. Si vemos algo, te lo explicamos y decidimos juntos cuándo hacerlo, sin prisa. Radiografías no se hacen de rutina: solo cuando son necesarias para ver una caries entre dientes o el recambio de las definitivas.

Selladores de fisuras y flúor

Las primeras muelas definitivas salen hacia los 6 años, detrás de las de leche, y a menudo pasan desapercibidas. Tienen surcos profundos donde el cepillo no llega y donde empiezan muchas caries de la infancia. El sellado consiste en rellenar esos surcos con una resina fluida: no duele, no necesita anestesia y se hace en pocos minutos por muela.

El barniz de flúor es la otra medida sencilla. Se aplica con un pincel sobre los dientes limpios y refuerza el esmalte; según el riesgo de caries, se repite cada 6 meses. En casa, la pasta con flúor es clave, ajustando la cantidad: un grano de arroz hasta los 3 años y un guisante de los 3 a los 6, siempre con un adulto cerca.

Hábitos por edades

La mayoría de caries infantiles tienen que ver con la frecuencia, no con la cantidad: no es lo mismo un dulce de postre que ir picando todo el día. Y el cepillado de la noche es el que más cuenta, porque de noche hay menos saliva para proteger el esmalte.

  • 0–2 años: limpia los dientes con una gasa o un cepillo pequeño; nada de biberón azucarado ni para dormir.
  • 2–5 años: cepíllale tú los dientes dos veces al día; el chupete, retirado hacia los 3 años.
  • 6–9 años: supervisa el cepillado y empieza con la seda cuando las muelas se toquen.
  • A partir de 10: ya puede hacerlo solo, pero revísalo una vez por semana.
  • A cualquier edad: agua entre comidas, y los zumos y batidos, con las comidas.

Pide la primera visita

Si tu hijo o hija todavía no ha venido nunca, ahora es buen momento: sin prisa y sin nada que resolver es cuando mejor va. Llama al 972 30 65 64 o escríbenos desde el formulario de contacto y le reservamos hora con la odontopediatra.

Preguntas sobre este tema

¿Vale la pena tratar una caries de un diente de leche si igualmente se caerá?

Sí. Los dientes de leche duelen cuando tienen caries, y la infección puede afectar al germen del diente definitivo que hay debajo. Además, guardan el espacio para que el permanente salga en su sitio; si se pierden antes de tiempo, los de al lado se desplazan.

Mi hijo se pone nervioso. ¿Qué podemos hacer?

Nos lo dices al llegar y adaptamos la visita: primero solo mirar y contar dientes, y el resto otro día. Puedes sentarte con él si es pequeño. Lo peor es insistir hasta que llore, porque eso se recuerda mucho tiempo.

Se ha roto un diente jugando. ¿Qué hago?

Llámanos el mismo día. Si el trozo se ha desprendido entero, guárdalo en leche o en saliva; a veces se puede volver a pegar. Si el diente se ha salido del todo y es definitivo, no lo frotes y ven enseguida: las primeras horas cuentan mucho.

¿Quieres que te lo miremos? Llámanos al 972 30 65 64 o escríbenos desde el formulario de contacto.

Llámanos o escríbenos

La vía más rápida es el teléfono: te atendemos al momento y te damos hora. Si lo prefieres, escríbenos desde el formulario de contacto y te respondemos lo antes posible.