
Qué son exactamente los alineadores transparentes
Un alineador es una férula de plástico fina y rígida, hecha a medida de tu boca a partir de un escaneado digital. Cada férula está diseñada para que uno o dos dientes se muevan unas décimas de milímetro; cuando la cambias por la siguiente, el movimiento continúa. El conjunto de férulas es, en realidad, todo el recorrido que harán tus dientes desde hoy hasta el día que termines.
Para que algunos dientes giren, suban o bajen, el ortodoncista pega unos pequeños relieves de composite del color del diente, los attachments, que hacen de punto de agarre. Se notan poco y se retiran al acabar. A veces también hace falta un pulido mínimo entre dientes para ganar el espacio justo y evitar tener que extraer alguna pieza.
Para quién va bien
La ortodoncia invisible resuelve hoy la mayoría de casos que antes solo se hacían con brackets: apiñamiento, dientes separados, mordidas cruzadas, abiertas o demasiado profundas y, muy a menudo, dientes que se han vuelto a mover años después de un tratamiento antiguo. También es útil como paso previo a una rehabilitación: colocar los dientes en su sitio antes de hacer coronas o carillas permite tocar mucho menos esmalte.
- Adultos que no quieren brackets visibles en la zona anterior.
- Adolescentes con la dentición definitiva ya erupcionada.
- Recaídas tras una ortodoncia de hace años.
- Preparación antes de implantes, coronas o carillas.
- Personas que acumulan mucha placa con los brackets.
Cómo es el proceso, del estudio a la última férula
Todo empieza con una visita en la que se revisan dientes y encías, se hacen radiografías y un escaneado digital de la boca. Si hay caries o las encías están inflamadas, se tratan primero: no se mueven dientes sobre un terreno que no está sano. Con esos datos, el ortodoncista planifica cada movimiento y puede enseñarte una simulación de cómo quedará la mordida.
Si el plan te convence, se encargan los alineadores. El día que llegan se colocan los attachments, se comprueba que la férula asiente bien y empiezas. A partir de ahí vienes a revisión cada seis o diez semanas, para comprobar que los dientes se mueven según lo previsto y entregarte el siguiente bloque de férulas.
El día a día con las férulas
La regla que decide el resultado es sencilla: entre 20 y 22 horas al día. Te las quitas para comer y para cepillarte, y te las vuelves a poner enseguida. Los primeros días de cada férula notarás presión y algo de tensión al morder; es normal y significa que el diente se está moviendo. Si cambias de férula por la noche, pasarás dormido las horas más incómodas.
- Con las férulas puestas, bebe solo agua.
- Cepíllate siempre antes de volver a colocarlas.
- Límpialas con agua fría y un cepillo suave, nunca con agua caliente.
- Guárdalas en su caja: donde más se pierden es en las servilletas de papel.
- Lleva encima la férula anterior por si rompes alguna.
¿Y los brackets? Cuándo siguen siendo la mejor opción
Hay casos en los que los brackets resultan más previsibles: mordidas muy severas, dientes muy inclinados o incluidos, movimientos que necesitan una fuerza mantenida que una férula no puede hacer sola. También son buena opción si sabes que te costará llevar los alineadores las horas que tocan, porque los brackets no dependen de tu disciplina.
La duración habitual, con un sistema o con otro, va de unos 6 meses en casos sencillos a 18 o 24 meses en casos complejos. Y en ambos el final es el mismo: la retención. Una barra fina pegada por detrás de los dientes, una férula de noche o las dos cosas. Sin retención, los dientes tienden a volver hacia donde estaban.
Estudiamos tu caso
Saber si tu caso se puede hacer con alineadores requiere una exploración y unas radiografías; no se puede decidir por teléfono ni mirando una foto. Pide una primera visita en el 972 30 65 64 o desde el formulario de contacto y te lo explicamos con tu caso delante. El coste depende de la complejidad, y te damos el presupuesto por escrito después del estudio.
Preguntas sobre este tema
¿Se notan los alineadores cuando hablo?
Muy poco. Son transparentes y finos, y de lejos apenas se ven. Los primeros días es habitual notar cierta dificultad con algún sonido, sobre todo con la ese, pero la lengua se adapta en menos de una semana.
¿Puedo hacer ortodoncia invisible si llevo coronas o implantes?
Sí, en muchos casos. Las coronas se pueden mover como un diente natural, aunque los attachments se pegan con una técnica distinta. Los implantes no se mueven: se planifican como punto fijo y el resto de dientes se colocan a su alrededor.
¿Qué hago si pierdo o rompo una férula?
Llámanos el mismo día. Según el punto del tratamiento en el que estés, te diremos que vuelvas a la férula anterior o que pases a la siguiente mientras pedimos una nueva. Lo que no conviene es pasar días sin llevar ninguna.
¿Quieres que te lo miremos? Llámanos al 972 30 65 64 o escríbenos desde el formulario de contacto.