
Las señales que hacen pensar en bruxismo
El bruxismo es el hábito de apretar o deslizar los dientes fuera de la masticación. Puede ser nocturno, mientras duermes, o diurno y casi invisible: conduciendo, trabajando delante de la pantalla. La fuerza que aplicas es muy superior a la de comer, y por eso el desgaste y la tensión muscular aparecen antes que cualquier dolor. Estos son los avisos más habituales:
- Dientes más planos, con los bordes desgastados o pequeñas muescas en el esmalte.
- Mandíbula cansada o agarrotada al levantarte, sobre todo los primeros minutos.
- Dolor de cabeza matutino en las sienes, que va aflojando durante la mañana.
- Sensibilidad al frío o al masticar sin que haya ninguna caries que lo explique.
- Empastes o bordes de coronas que se fracturan o se despegan a menudo.
- Marcas de los dientes en los lados de la lengua o en la cara interna de las mejillas.
Por qué aprietas los dientes
No hay una sola causa. El estrés y la ansiedad tienen un papel muy claro: en épocas de trabajo intenso o de mal dormir, la actividad muscular nocturna aumenta. También pesa la calidad del sueño, porque el bruxismo nocturno se asocia con frecuencia a microdespertares y, en algunos casos, a la apnea. Y suman ciertos medicamentos y el consumo de cafeína, alcohol o tabaco por la noche.
La forma en que encajan tus dientes puede contribuir, pero hoy se considera un factor acompañante y no el origen del problema. Por eso el tratamiento nunca empieza limando dientes: primero protegemos lo que tienes y observamos, y solo después valoramos si conviene ajustar algo de la mordida.
Cómo lo diagnosticamos en la consulta
En la visita miramos el desgaste diente a diente y lo comparamos con lo que esperaríamos por tu edad, palpamos los músculos maseteros y temporales para ver si están tensos o dolorosos, y comprobamos cómo abres y cierras la boca. También revisamos la lengua y las mejillas, donde las marcas delatan la presión de la noche.
A menudo hacemos fotografías y un escaneado —o unas impresiones— para dejar constancia del estado actual: al cabo de un año podemos comparar y saber si el desgaste avanza o se ha detenido. Si sospechamos que la articulación tiene algo que decir, pedimos una radiografía panorámica o un TAC dental, que se realizan en el Centre Mèdic Palafrugell, del mismo grupo.
La férula de descarga, paso a paso
La férula es una pieza de resina rígida y transparente que cubre los dientes de una arcada, normalmente la superior. No cura el bruxismo, porque no elimina el hábito, pero reparte las fuerzas, evita que el esmalte se siga gastando y deja la musculatura más relajada. Muchas personas notan que se levantan con menos tensión a las pocas semanas.
Se hace a medida. Escaneamos o tomamos impresiones de las dos arcadas y registramos tu mordida; el laboratorio la fabrica y, en una segunda visita, la ajustamos con papel de articular hasta que los contactos queden bien repartidos. Los primeros días cuesta un poco dormir con ella, pero en una o dos semanas deja de ser una novedad.
- Póntela cada noche: si pasa semanas en el cajón, puede dejar de encajar.
- Límpiala con agua fría y un cepillo suave, sin pastas abrasivas.
- Nada de agua caliente ni lavavajillas: la resina se deforma.
- Guárdala seca y dentro de su caja, lejos del alcance de los animales de casa.
- Tráela a las revisiones para que la comprobemos y la volvamos a ajustar.
Cuándo hay que valorar la articulación (ATM)
La articulación temporomandibular es la que une la mandíbula con el cráneo, justo delante de la oreja. Conviene mirarla con calma si notas chasquidos al abrir la boca, si alguna vez te has quedado bloqueado al abrir o cerrar, si abres menos que antes o si el dolor se extiende hacia el oído, el cuello o las sienes.
En estos casos la férula es una parte del plan, no todo el plan. Añadimos ejercicios suaves, calor local y pautas de reposo muscular, consejos para el día —no morder el bolígrafo, no apretar delante del ordenador— y, cuando hace falta, coordinación con fisioterapia o con tu médico si hay sospecha de apnea del sueño.
Pedir hora en la clínica
Si te has reconocido en alguna de estas señales, vale la pena mirarlo antes de que el desgaste avance: recuperar esmalte perdido es bastante más complicado que proteger el que todavía tienes. Llámanos al 972 30 65 64 o escríbenos desde el formulario de contacto y te daremos hora para una valoración en la clínica.
Preguntas sobre este tema
¿La férula de descarga cura el bruxismo?
No. El bruxismo es un hábito y la férula no lo hace desaparecer, pero protege el esmalte, evita fracturas de empastes y coronas y reduce la tensión muscular. Por eso la combinamos con pautas de sueño, control del estrés y, si hace falta, ejercicios.
¿Cuánto tiempo tengo que llevarla?
Normalmente cada noche y mientras dure el hábito, que suele ser mucho tiempo. Si pasas una temporada más tranquila notarás menos tensión, pero no conviene dejarla del todo: el apretamiento suele volver y la férula debe encajar cuando la necesites.
¿Los niños también pueden tener bruxismo?
Sí, y es bastante habitual entre los tres y los diez años. En la mayoría de casos desaparece solo con el recambio de dientes y no hace falta ninguna férula. Lo que hacemos es controlar el desgaste en las revisiones y actuar solo si hay dolor o pérdida importante de esmalte.
¿Quieres que te lo miremos? Llámanos al 972 30 65 64 o escríbenos desde el formulario de contacto.